Próstata agrandada (HPB): todos los tratamientos, de menos a más invasivo
La hiperplasia prostática benigna (HPB) es un crecimiento no canceroso de la próstata. La mayoría de los hombres la desarrollan en algún grado con la edad. Al agrandarse, la glándula comprime la uretra y causa chorro débil, levantarse por la noche a orinar, urgencia y sensación de no vaciar del todo. La HPB no se convierte en cáncer, pero una obstrucción sin tratar puede dañar la vejiga con el tiempo.
Empiece por una buena evaluación
Una buena evaluación incluye un cuestionario de síntomas, un análisis de orina, una prueba de flujo, una ecografía de la vejiga para medir lo que queda después de orinar y, por lo general, una ecografía para medir la próstata. El tamaño importa, porque determina qué procedimientos funcionarán. A menudo se añade un análisis de PSA para descartar cáncer por separado.
Medicamentos
Los alfabloqueantes (como la tamsulosina) relajan la próstata y el cuello de la vejiga en pocos días. Los inhibidores de la 5-alfa-reductasa (finasterida, dutasterida) reducen la glándula lentamente durante meses. Ambos funcionan, pero son de por vida, y efectos secundarios como mareos, cambios en la eyaculación o menor deseo sexual hacen que muchos hombres los dejen.
Procedimientos mínimamente invasivos
La embolización de la arteria prostática (PAE) es el procedimiento menos invasivo para la HPB. Un radiólogo intervencionista accede por un pinchazo en la muñeca o la ingle y bloquea las pequeñas arterias que irrigan la próstata, que así se reduce. No hay corte, nada pasa por la uretra, normalmente no se necesita sonda después y la función sexual suele conservarse. Funciona en próstatas grandes, donde otras opciones no sirven. Como los urólogos no la realizan, a muchos pacientes nunca se la mencionan. Pregunte directamente.
Rezūm (terapia con vapor de agua) se hace en la consulta con un endoscopio. El vapor destruye el tejido prostático sobrante, que el cuerpo reabsorbe en semanas. Se lleva sonda unos días y hay unas semanas de molestias antes de notar la mejoría.
UroLift (elevación uretral prostática) coloca pequeños implantes que mantienen separados los lóbulos de la próstata. Es adecuado para próstatas pequeñas sin un lóbulo medio grande. Algunos pacientes necesitan repetir el tratamiento en pocos años.
iTind y Optilume BPH son dispositivos más nuevos: un implante temporal de nitinol y un balón recubierto de fármaco. Se ofrecen en algunas consultas.
Cirugía
La RTUP (resección transuretral), los procedimientos con láser (HoLEP, GreenLight) y la Aquablation extraen tejido desde el interior de la próstata. Son eficaces, pero bastante más invasivos. Suelen requerir hospital o centro quirúrgico, anestesia, sonda después y conllevan un alto porcentaje de eyaculación retrógrada. En glándulas muy grandes existe la prostatectomía simple (a menudo robótica). Son opciones razonables para algunos hombres, pero usted debería conocer primero las opciones menos invasivas y cómo se comparan las recuperaciones.
Preguntas para su urólogo
- ¿Qué tamaño tiene mi próstata y qué procedimientos son adecuados para ese tamaño?
- ¿Soy candidato a la PAE? Si usted no la realiza, ¿me derivará a alguien que la haga?
- ¿Necesitaré sonda y durante cuánto tiempo?
- ¿Qué pasa con la eyaculación y las erecciones con cada opción?
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